El Atlético de Madrid sigue sin poder cerrar una de las operaciones más deseadas del verano. El mercado avanza, pero desde Francia han tomado una decisión tajante. No se atenderán ofertas por el jugador que Simeone considera prioritario para reforzar el proyecto.
Una postura que frena cualquier intento rojiblanco y que alimenta la frustración en el Metropolitano. La situación se ha convertido en un verdadero pulso. El futbolista quiere un cambio de aires, el Atlético necesita sumar talento en ataque y el mercado ha ofrecido la oportunidad perfecta.

Sin embargo, la directiva gala ha cerrado la puerta de manera radical. Para Simeone, que pedía un perfil de estas características desde hace meses, es un golpe que complica el diseño de su plantilla.
Un talento en plena efervescencia
El jugador en cuestión es Matías Fernández-Pardo, una de las joyas emergentes del fútbol europeo. Con apenas 20 años, el atacante hispano-belga del Lille ha despertado el interés de varios gigantes del continente. En España, también el Villarreal sigue sus pasos, mientras que desde Inglaterra y Alemania han aparecido pretendientes dispuestos a hacer un esfuerzo económico importante.
Fernández-Pardo ya tomó hace tiempo la decisión de representar a la Selección española, lo que añade un atractivo extra para los clubes de LaLiga. Su polivalencia en ataque y su potencia lo convierten en un perfil difícil de encontrar, capaz de adaptarse a diferentes sistemas. En Francia ha ido ganando protagonismo poco a poco, aunque su situación en el club está lejos de ser idílica.
Relación rota con el Lille
La tensión entre el futbolista y el Lille se ha disparado en las últimas semanas. El presidente de la entidad, ha bloqueado cualquier negociación que llegara por su joven estrella. Pese a los intentos de varios equipos, la negativa ha sido total.
A ello se suman las declaraciones del técnico del conjunto norteño, que criticó públicamente al entorno del jugador, lo que terminó por fracturar la relación. A pesar de todo, Fernández-Pardo continúa rindiendo en el terreno de juego. El pasado fin de semana resultó decisivo en la victoria frente al Mónaco, cuando asistió a Giroud en el único gol del encuentro.
Ahora espera una nueva llamada de la Selección española, al menos en la Sub-21, mientras su futuro se mantiene en el aire. De momento, cualquier club que quiera ficharlo tendrá que convencer a un Lille que se muestra inflexible y decidido a retenerlo contra viento y marea.