El Atlético de Madrid afronta un final de mercado de fichajes cargado de incertidumbre, la posible salida de Javi Galán abre un escenario inesperado para Diego Pablo Simeone. El entrenador argentino quiere refuerzos inmediatos para encarar con garantías la temporada. Simeone no renuncia a sus dos grandes objetivos, el técnico colchonero ha dejado claro en el club que necesita dos incorporaciones.
Una de ellas es el centrocampista argentino Nicolás González, quien podría llegar en calidad de cedido procedente de la Juventus. El otro nombre sobre la mesa es un viejo conocido de la afición rojiblanca y pieza clave en los éxitos recientes del equipo. El argentino pelea para llegar cuanto antes a la entidad que entrena Simeone, con quien ya tiene un acuerdo total.
Pero ese jugador que desea especialmente el Cholo, es Yannick Carrasco, actualmente en Arabia Saudí. El belga dejó un vacío importante en la plantilla con su marcha y Simeone considera que su regreso sería determinante. Su capacidad ofensiva y polivalencia en la banda son virtudes que el técnico sigue echando en falta.
Bucero frena la operación Carrasco
Sin embargo, en el club no todos piensan igual. Carlos Bucero, director de fútbol del Atlético de Madrid, ha enviado un mensaje claro al cuerpo técnico. El dirigente rojiblanco asegura no tener constancia de ningún movimiento relacionado con el fichaje de Carrasco.
Desde la dirección deportiva insisten en que la operación no entra dentro de los parámetros actuales del club. Consideran que no responde al perfil buscado para reforzar la plantilla y no contemplan abrir negociaciones en este momento. Bucero ha dejado claro que las prioridades son otras y que Simeone debe ajustarse a los planes marcados.
Pese a ello, el técnico argentino no se rinde. Su petición es clara y su confianza en Carrasco, total. El choque de opiniones refleja la tensión habitual entre los deseos del entrenador y la hoja de ruta marcada por la directiva.
Carrasco, contrato en Arabia pero puerta abierta
Carrasco tiene contrato hasta 2027 con su club en Arabia Saudí, Sin embargo, su continuidad no está garantizada. El jugador estaría dispuesto a renunciar a parte de su ficha para forzar una salida y regresar a Europa. Eso permitiría al Atlético explorar un fichaje a bajo coste, una condición indispensable para que la operación tenga opciones reales.
El belga cuenta con la confianza absoluta de Simeone, que está decidido a pelear por su regreso hasta el último momento. El argentino cree que el equipo necesita su desborde, experiencia y capacidad para desequilibrar partidos importantes. Su fichaje sería la forma perfecta de suplir la posible salida de Javi Galán.
La última palabra la tendrá la directiva colchonera. Por ahora, Bucero ha cerrado la puerta, pero el mercado es largo y la insistencia de Simeone puede acabar cambiando el rumbo de los acontecimientos. Todo dependerá de la voluntad de Carrasco y de si el Atlético logra encajar su fichaje dentro de los límites económicos actuales.