El Atlético de Madrid ha comenzado la temporada con un balance muy negativo. El equipo de Simeone apenas suma dos puntos de nueve posibles. La situación es tan seria que ya se habla del peor inicio liguero desde la llegada del técnico argentino.
El empate frente al Alavés en el Metropolitano terminó de encender las alarmas. El Atlético de Madrid volvió a dejar escapar una ventaja importante. Lo que antes era considerado un mal arranque ahora es visto como una auténtica crisis deportiva.
Simeone, señalado por la afición
La figura de Simeone ha pasado a estar en el centro del debate. Parte de la grada considera que su ciclo podría estar llegando al final. Sin embargo, otros creen que sigue siendo el único capaz de revertir el rumbo.

El entrenador argentino lleva varias jornadas probando esquemas y cambios de jugadores sin éxito. La intensidad, siempre una seña de identidad del Atlético de Madrid, ha desaparecido en este inicio de campeonato. Cada partido deja más dudas que certezas en el vestuario rojiblanco.
El empate ante el Alavés también dejó otro aspecto preocupante. Julián Álvarez, fichaje estrella del verano pasado, volvió a ofrecer un nivel muy bajo. El delantero argentino fue sustituido nuevamente por Raspadori, en una decisión que generó murmullos entre los aficionados.
Julián Álvarez, en el punto de mira
El delantero internacional con Argentina está lejos de su mejor versión. Se le nota lento, sin ritmo competitivo y con escasa conexión con sus compañeros de ataque. Simeone ya le ha dado titularidad en tres partidos, pero no ha respondido con el nivel esperado.
Para un futbolista de su nivel, las expectativas eran mucho más altas. El Atlético de Madrid invirtió en él para liderar el frente ofensivo. La realidad actual es que Julián Álvarez apenas intimida a las defensas rivales.
Un parón clave para Simeone
El calendario ofrece ahora una tregua con el parón de selecciones. Para Simeone, este tiempo será vital en la búsqueda de soluciones. La prioridad será recuperar el nivel físico de varios jugadores y trabajar en la confianza de Julián Álvarez.
El Atlético de Madrid no puede permitirse seguir perdiendo puntos. Si el equipo se queda a siete unidades del líder, LaLiga podría complicarse demasiado pronto. Simeone, acostumbrado a sobreponerse a momentos difíciles, afronta uno de los retos más duros de su etapa.
El futuro inmediato dependerá en gran parte de lo que ocurra con Julián Álvarez. Si logra recuperar su chispa goleadora, el Atlético de Madrid volverá a ser un rival temible. De lo contrario, el equipo podría seguir hundido en una dinámica peligrosa que ya preocupa a todos.