No está siendo nada fácil el inicio de temporada para el Atlético de Madrid, Diego Simeone afronta su decimoquinta campaña en el banquillo colchonero. Es un registro histórico en el fútbol europeo, pero el arranque no ha podido ser más inesperado, el equipo rojiblanco apenas ha sumado un punto de seis posibles. Se trata de algo que nunca le había ocurrido al técnico argentino en todos estos años de éxito y estabilidad.
La situación ha encendido las alarmas en el Metropolitano, el equipo de Simeone muestra dudas, carece de intensidad en momentos clave. Ha perdido esa fiabilidad defensiva que lo convirtió en una de las referencias del fútbol español. Muchos aficionados empiezan a preguntarse si los métodos del Cholo siguen siendo efectivos en un fútbol que evoluciona a gran velocidad.

La presión es evidente, un mal comienzo puede condicionar toda la temporada y el calendario no da tregua. En el club todavía hay fe en el grupo, pero también se empieza a señalar a los responsables de preparar al equipo durante la semana, más allá del propio Simeone. Y es ahí donde entran en escena sus más estrechos colaboradores.
Los ayudantes no funcionan
El cuerpo técnico del Atlético de Madrid ha estado en el punto de mira desde hace meses, Nelson Vivas, mano derecha del Cholo, señalado por algunos como parte del trabajo táctico. Hernán Bonvincini, también ha sido criticado ante la falta de intensidad en ciertos partidos. La figura de Gustavo López, una de las incorporaciones más llamativas al staff, sigue siendo un enigma para muchos aficionados que no terminan de entender cuál es su rol actual.
En este escenario de dudas, muchos recuerdan a un personaje muy especial de la etapa dorada de Simeone. Germán Burgos, el mítico 'Mono' Burgos, fue su mano derecha durante años y pieza clave en la pizarra, en la estrategia y en la motivación del vestuario del conjunto colchonero.
Burgos vuelve a España
Su salida del Atlético marcó un antes y un después en la estructura del banquillo, la sensación es que al equipo le falta algo tras su salida del club rojiblanco. El Mono Burgos quiso volar solo tras su etapa en el Metropolitano, pasó por Newell’s Old Boys y más tarde por el Aris de Salónica.
Pero la fortuna no le acompañó en su carrera como primer entrenador, ahora ha sorprendido con un anuncio que pocos esperaban. Su incorporación al Atlético Pinto de la Tercera RFEF, Burgos será el ayudante técnico en el conjunto madrileño.
La nueva noticia no ha dejado indiferente a nadie, el que fuera héroe colchonero y fiel escudero de Diego Simeone iniciará una nueva aventura en las categorías modestas. Lejos de la elite, un giro inesperado que, sin embargo, confirma que el Mono Burgos nunca se ha desvinculado del fútbol. Y tampoco del Atlético de Madrid, club al que sigue unido emocionalmente y que siempre será una parte esencial de su carrera.