El Atlético de Madrid vive un inicio de temporada marcado por la incertidumbre. Dos puntos de nueve posibles en Liga colocan al equipo contra las cuerdas. La ilusión del verano se convierte en preocupación antes del parón de selecciones.
El empate frente al Alavés volvió a reflejar la falta de contundencia del conjunto rojiblanco. El equipo se mostró sin frescura, sin ritmo y sin confianza. Lo que parecía un tropiezo aislado ya se percibe como una crisis de juego y resultados.
El peor arranque de la era Simeone
Nunca antes Simeone había comenzado tan mal una temporada con el Atlético de Madrid. Dos puntos en tres jornadas son una estadística demoledora. El equipo puede situarse a siete unidades del líder antes de la cuarta fecha.

El problema no solo radica en los números, sino en las sensaciones. El Atlético de Madrid transmite dudas, carece de ideas y no encuentra fluidez ofensiva. Los atacantes como Julián Álvarez y Thiago Almada aún no logran marcar las diferencias.
Simeone afronta uno de los momentos más complicados desde que dirige al club rojiblanco. La afición empieza a mostrar un descontento que hace unos años era impensable. Parte de la grada cuestiona si el ciclo del técnico argentino está agotado.

La presión aumenta en cada jornada y la sombra de la desconfianza se extiende sobre el Metropolitano. El entrenador insiste en la unión y la paciencia, pero la situación es evidente. El Atlético de Madrid necesita reaccionar cuanto antes para no descolgarse de LaLiga.
El resurgir de Antoine Griezmann
En medio de la tormenta, apareció un rayo de esperanza. Antoine Griezmann salió desde el banquillo frente al Alavés y cambió la dinámica del partido. El francés mostró una actitud diferente, intensa y mucho más activa que en semanas anteriores.
Su ubicación en el costado izquierdo sorprendió, ya que rara vez había ocupado esa posición en el Atlético de Madrid. Sin embargo, el resultado fue positivo: se mostró incisivo, participativo y hasta estrelló un disparo en el palo. Griezmann volvió a ser un líder en el césped, y estuvo a punto de darle los tres puntos al conjunto rojiblanco.
Los aficionados valoraron ese compromiso, viendo en el francés la chispa necesaria para encender al equipo. Su esfuerzo contrasta con la irregularidad mostrada por las nuevas incorporaciones, que hacen que el equipo no termine de arrancar. Antoine Griezmann recordó que sigue siendo uno de los jugadores más determinantes de la plantilla.
Ni Julián Álvarez ni Thiago Almada han logrado destacar como se esperaba en este arranque liguero. Pero el Atlético de Madrid ya tiene a su mejor refuerzo en casa, dispuesto a volver a su mejor nivel. Antoine Griezmann parece listo para liderar el proyecto y devolver al equipo a la senda ganadora.